ANDRAGOGIA
jueves, 22 de noviembre de 2012
LA IMPORTACIA DE LA EDUCACION EN ADULTOS
"Noble cosa es, aún para un anciano, el aprender"
Un término poco familiar para quienes no estamos cerca de las ciencias de la educación es andragogía, la cual, en contraparte de la pedagogía, estudia la enseñanza y el aprendizaje en las personas adultas. Este vocablo fue empleado por primera vez por el alemán Alexander Kapp en el año de 1833, aludiendo a la forma en que Platón promovía el aprendizaje de la filosofía entre sus discípulos, que por cierto él recomendaba tuvieran al menos 40 años de edad.
Mucho se ha escrito acerca del concepto aprendizaje. Una definición concreta y clara me parece la siguiente: “cambio de comportamiento al interactuar con el medio que nos rodea y condiciona conductas futuras”. De este significado se puede inferir con facilidad que la experiencia de aprender implica un proceso constante, que tiene lugar en todas las etapas de la vida. Así podemos hablar de la “educación permanente”, la cual comprende al fenómeno educativo total e integral que le permite al ser humano desarrollarse en cualquiera de sus etapas. Luego, hablar de formación continua en adultos exige considerar la relevancia que tienen sus necesidades y condiciones particulares, las cuales serán determinantes para considera efectivo o no el proceso educativo.
La necesidad de referirnos a la andragogía como una perspectiva educativa diferente a la pedagogía se fundamenta claramente en la diferencia de objetivos y metas, de estrategias y métodos, de clases de material y maneras de evaluar los contenidos aprendidos. Resulta lógico que al planear el proceso educativo en la población adulta se consideren sus particularidades bio-sico-sociales y su experiencia, así como la expectativa presente y futura, al estar insertos en una realidad vinculante que determina sus intereses.
Conviene precisar, ya que resulta muy importante tenerlo presente, que en realidad la andragogía y la pedagogía son caminos que conducen al mismo objetivo, que es educar y que en un momento dado ambas rutas pudieran ser utilizadas un tanto independientemente de la edad del educando, por lo que no conviene trazar límites rígidos pues son sólo instrumentos que deben valorarse en forma particular para cada caso en particular –culturalmente hablando– y de hecho, estas diferentes formas de educar pueden coexistir en un mismo grupo de aprendizaje o incluso en un momento dado en un mismo individuo.
Un enfoque integral específico para la enseñanza en adultos que considerara métodos, técnicas y fines se expandió en las últimas décadas del siglo XX. Múltiples organismos internacionales como la UNESCO, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), el Banco Mundial y la Comunidad Europea, hicieron propia esta propuesta y establecieron programas y estrategias fundadas en planes de educación continua y se vinculó este enfoque a la posibilidad de desarrollo social y económico de las naciones.
martes, 20 de noviembre de 2012
miércoles, 14 de noviembre de 2012
lunes, 12 de noviembre de 2012
Características de la Andragogía
CARACTERÍSTICAS DE LA
ANDRAGOGÍA
En "Andragogía no Pedagogía" (1972), Malcolm Knowles, enfatiza: "La Andragogía es el arte y ciencia de ayudar a aprender a los adultos, basándose en suposiciones acerca de las diferencias entre niños y adultos." A diferencia del niño, el adulto como individuo maduro, manifiesta las siguientes características:
1. Auto-concepto: En contraste a la dependencia de niños, los adultos tenemos una necesidad psicológica profunda para ser auto-dirigidos. Nuestro auto-concepto nos lleva a guiarnos por nuestra propia voluntad. Somos renuentes a las situaciones en que el Facilitador y el diseño de los programas limitan a los aprendices en un papel dependiente "como de niños".
2. Experiencia: Los adultos hemos acumulado riquezas de experiencias que sirven como recursos de aprendizaje, así como también una amplia plataforma para la cual relacionar aprendizajes nuevos.
3. Prontitud en Aprender: Los adultos estamos dispuestos a aprender cosas que necesitamos saber o poder hacer para cumplir con nuestros papeles en la sociedad, laboralmente, como profesionales, como líderes, trabajadores, esposos(as), padres o madres. Nuestra rapidez en aprender se orienta cada vez más para las tareas en el desarrollo de nuestros papeles y responsabilidades sociales.
4. Orientación para Aprendizaje: Los niños tienen una orientación centrada en materias para el aprendizaje, los adultos tenemos una tendencia a mantener una orientación centrada en situaciones, problemas, decisiones y mejoras permanentes. Los niños llegan a dominar con grandes destrezas los contenidos, para ser promovidos al grado superior y continuar con su proceso; los adultos buscamos los conocimientos para desarrollar las habilidades que necesitamos aplicar a situaciones o problemas a los que nos confrontamos en la vida real en nuestras actividades y labores cotidianas. La perspectiva del tiempo en nosotros los adultos cambia, hacia individuos que buscamos conocimientos para una aplicación de manera inmediata, que vaya de la mano con los objetivos de nuestras actividades o para las empresas para las cuales trabajamos, en aras de mejorar nuestras competencias.
5. Motivación para Aprender: Los adultos estamos más motivados para aprender por los factores internos, tales como desarrollo de nuestra auto-estima, recompensas tales como aumentos de sueldo, ascensos, necesidades evolucionadas, descritas por Abraham H. Maslow en su "Jerarquía de Necesidades". Aunque eventualmente podremos encontrar personas que buscarán evitar participar en los procesos de aprendizajes por varios factores como temores, por falta de seguridad, vergüenza entre otros factores. El ser humano suele hacer más por evitar sus mayores miedos, que lo que hace por alcanzar sus anhelos, pero es parte de una realidad.
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